Relatos de masturbación
A solas, sin prisa y sin darle explicaciones a nadie. Relatos de masturbación en español, explícitos y gratis — nuevos cada noche.
La Noche en que Rompí por Fin
Ana, una mujer de 28 años, se masturba por primera vez con furia y se corre chorreando de placer.
La Madrastra de mi Mejor Amigo me Mira Mientras me Toco
Roman, de 22 años, se masturba pensando en Estelle, la madrastra de 41 de su mejor amigo, hasta que ella entra, se sienta y lo mira excitada mientras él se corre.
Su Mirada Prendida en el Establo
Camila, de 28 años, se masturba gimiendo delante del capataz de 32 mientras él la mira con la polla dura en el establo.
Máscara y Silencio en el Tren Nocturno
Una ejecutiva de 32 años y un ejecutivo de 38 se masturban mirándose fijamente a los ojos en un vagón de tren nocturno sin decir ni una palabra.
Rumbo a la Medianoche, Sus Dedos Me Reclaman
Una noche de insomnio, la chica de 28 años se masturba con dedos ansiosos hasta correrse gritando de placer.
Bajo la Luna, Sus Dedos la Reclaman
Lucía, una mujer de 28 años, se masturba con los dedos bajo la luna llena en el bosque, gimiendo hasta correrse a chorros.
Dedos hambrientos bajo el mármol frío
Lucía, una arquitecta de 32 años, se masturba excitada acariciando la escultura de mármol en el museo vacío por la noche.
Su Hall Pass Bajo las Luces Azules
Ana, una diseñadora de 28 años, se masturba con furia bajo luces azules mientras relee su diario guarro y se corre abundantemente.
Susurros Mojados en la Lavandería
Valeria, una divorciada de 38 años, se masturba con fuerza sobre la lavadora mientras su vecino Diego de 42 se pajea mirándola hasta correrse juntos.
El Regreso que Despertó Mis Dedos
Laura, una divorciada de 38 años, vuelve a casa y se masturba pensando en su padrastro Carlos de 52 mientras gime su nombre.
Entrega Final en el Almacén
Tamara, una repartidora de 28 años, se masturba delante del guardia Sergio de 35 en el almacén mientras él se pajea mirándola.
La Mirada que Prohibimos
Noelle, de 28 años, se masturba excitada mientras su vecino Hugo, de 32, la mira desnuda desde la ventana de enfrente.